Viendo los puntos fuertes de Tallen en The Auburn School

En busca de la escuela adecuada
Cuando Tianna y Teddy empezaron a buscar una escuela para su hijo, Tallen, querían un lugar que realmente lo viera.
Ahora, en segundo curso y en su tercer año en The Auburn School, Tallen, de 8 años, está prosperando de una forma que sus padres esperaban pero no podían imaginar.
"Antes de Auburn, estaba en un gran programa de preescolar", dice Tianna. "Los profesores se preocupaban, pero había muchos alumnos y no suficientes especialistas para apoyarle. Queríamos una escuela que pudiera satisfacer su estilo de aprendizaje y ayudarle a crecer como un niño completo."
La colaboración y la coherencia marcan la diferencia
Tallen, que pertenece al espectro autista, necesitaba coherencia y colaboración, algo difícil de conseguir cuando los servicios estaban muy dispersos. "Lo que más me gusta de Auburn es la colaboración de todos", dice Tianna. "Incluso se coordinan con su BCBA y especialistas externos. Se siente como un verdadero equipo con todo el mundo en la misma página, trabajando hacia el mismo objetivo."
Esa colaboración y esa comunicación aliviaron rápidamente las preocupaciones de la familia.
"Cuando tu hijo es neurodiverso, encontrar la escuela adecuada puede ser angustioso", dijo Tianna. "Pero antes de que Tallen empezara, el equipo de Auburn se tomó el tiempo necesario para observarle y conocerle de verdad. Vieron a mi hijo... todas las cosas que veo en él cada día".
Una misión que celebra los puntos fuertes de cada niño
Para Tianna, esa comprensión refleja la misión de Auburn en acción. "Su filosofía de cultivar mentes únicas me cautivó", afirma. "Eso es exactamente lo que hacen. Ven los puntos fuertes de cada niño y ayudan a que esos puntos fuertes brillen. Siempre bromeo con [el director ejecutivo de la escuela] Andy diciendo que es como Charles Xavier, ayudando a cada niño a abrazar lo que les hace especiales."
Crecimiento, confianza y conexión en la Escuela Auburn
Desde que se matriculó, el crecimiento de Tallen ha sido notable. Sus habilidades comunicativas han florecido y ha desarrollado una mayor independencia y conciencia de sí mismo. "La parte socioemocional ha madurado de verdad", dice Tianna. "Está aprendiendo a comunicar sus necesidades, a asumir responsabilidades y a pedir ayuda. Todo el mundo quiere a Tallen, y no sólo cuidan sus estudios, sino también su carácter".
Los informes de progreso y las reuniones refuerzan esa sensación de colaboración. "No hablan sólo de las notas", dice. "Hablan de la totalidad de mi hijo: dónde es fuerte, dónde tiene dificultades y cómo están salvando las distancias. Es reflexivo y se basa en datos, pero también es profundamente personal".
Tianna dice que el viaje a Auburn requirió fe, pero fue la decisión correcta. "Buscar escuelas cuando tu hijo aprende de forma diferente es difícil", dice. "Pero Auburn hizo que ese salto se sintiera seguro. Construyeron una comunidad a nuestro alrededor. Se preocupan por ayudar a Tallen a tener éxito no solo en la escuela, sino en la vida".
Una verdadera comunidad para estudiantes neurodiversos
Para la familia, Auburn no es sólo donde Tallen aprende, es donde le comprenden. "Es increíble y en Auburn también lo ven".

