Mes de la Aceptación del Autismo en Camino Alto IDC

Los alumnos del centro de desarrollo infantil Camino Alto, perteneciente a las Escuelas Públicas de Windham, dedicaron el mes de abril a participar en diversas actividades relacionadas con el Mes de la Aceptación del Autismo, centradas en comprender las diferencias, sensibilizar a la sociedad y poner en práctica estrategias cotidianas para la autorregulación.
La atención plena y la reflexión en el aula
El mes comenzó con una sesión de sensibilización sobre el autismo y una serie de actividades de mindfulness integradas en las rutinas del aula. En la clase de primaria de la Sra. Martin, los alumnos participaron en ejercicios guiados, como el «Cosmic Kids Yoga» y una actividad de «derretirse y congelarse». Estos ejercicios sirvieron para introducir técnicas sencillas para gestionar el estrés y mantener la concentración.
A continuación tuvieron lugar debates en el aula, en los que se dio a los alumnos la oportunidad de hablar sobre el autismo y de reconocer que cada persona tiene necesidades y puntos fuertes diferentes. Uno de los momentos más destacados para los alumnos fue la creación de las «piedras de la preocupación», una actividad práctica que combinaba la creatividad con las habilidades de afrontamiento. Los alumnos midieron, mezclaron y moldearon los materiales, trabajando en equipo para completar el proyecto.
Actividades prácticas durante el Mes de la Aceptación del Autismo
En el aula de secundaria, la profesora Sra. Beck y la trabajadora social del centro, la Sra. Delaney, señalaron que la actividad fomentaba el trabajo en equipo al tiempo que reforzaba la idea de que las estrategias de afrontamiento pueden ser prácticas y creativas. El proceso permitió a los alumnos hacer suyo un recurso que pueden utilizar cuando necesiten recargar pilas o volver a concentrarse.
Estas actividades en el aula formaban parte de una iniciativa más amplia que se prolongó durante todo un mes y que incluyó jornadas temáticas, proyectos artísticos y retos para toda la escuela, diseñados para poner de relieve la individualidad y la amabilidad. Desde vestirse de azul en apoyo a la aceptación del autismo hasta crear obras de arte con el lema «Soy único» y participar en un reto de cadena de amabilidad, los alumnos tuvieron múltiples formas de participar a lo largo del mes de abril.





