Los alumnos de la Escuela Sierra crecen gracias al teatro

Una experiencia de producción inclusiva
Desde hace más de una década, el departamento de servicios de apoyo de la Sierra School de San Diego ha servido de nexo de unión para la comunidad escolar a través de una esperada representación teatral anual. Este año, los alumnos subieron al escenario para presentar una versión inclusiva de «Aladdín», utilizando el teatro como una experiencia de aprendizaje funcional que fomenta el desarrollo de la comunicación, el desarrollo socioemocional, la regulación emocional, las habilidades motoras y la autoestima.
Experiencias teatrales que favorecen el desarrollo de los alumnos
Cada producción es fruto de una estrecha colaboración entre terapeutas ocupacionales, logopedas, educadores y personal de apoyo, quienes diseñan una experiencia teatral inclusiva adaptada a los puntos fuertes, las necesidades y los objetivos de cada alumno.
«El teatro es un espacio para la conexión, la comunicación, el valor y el crecimiento personal», afirmó Lanae Aguilera, directora del centro.
Gracias a la integración de la terapia ocupacional y la logopedia a lo largo de todo el proceso, los alumnos desarrollan de forma activa habilidades esenciales para la vida, como la autodefensa, la regulación emocional, el trabajo en equipo y la comunicación expresiva. La experiencia anima a los alumnos a asumir riesgos, a expresar sus opiniones y a reconocer sus capacidades. Para algunos alumnos, la participación despierta un interés duradero por el teatro y les motiva a buscar oportunidades más allá del ámbito escolar.
Creación de un entorno teatral inclusivo
El proceso de producción está concebido para ser inclusivo y está muy bien estructurado. Cada año comienza con la selección de una obra de teatro flexible, adaptada para dar cabida a diversos estilos de comunicación, necesidades de movilidad y perfiles de aprendizaje. Las pruebas de selección permiten a los alumnos demostrar su capacidad de expresión y su riqueza emocional, al tiempo que expresan cómo desean participar: en el escenario, en el coro, en el diseño de la escenografía, en el apoyo entre bastidores o en la composición musical. El personal asigna los papeles dentro de la zona de desarrollo próximo de cada alumno para equilibrar el desafío y el apoyo, y garantizar una inclusión significativa.
Los guiones van evolucionando a lo largo de los ensayos para reflejar los puntos fuertes y los estilos interpretativos de los alumnos. Las lecturas generales, la puesta en escena estructurada y los ensayos en el escenario fomentan la confianza, la implicación y la autonomía. Los terapeutas ocupacionales y del habla incorporan estrategias de apoyo para la comunicación, la regulación emocional, la postura, la conciencia corporal, la interacción social y la interpretación expresiva. Los alumnos también contribuyen entre bastidores mediante el diseño de escenografía, la creación de atrezo y las responsabilidades de sala. A medida que se acerca el día de la representación, se intensifican los ensayos para ayudar a los alumnos a prepararse para los cambios sensoriales, las transiciones y la energía del público en directo.
Celebrando la confianza y la colaboración
Los alumnos actuaron ante más de 200 personas, entre las que se encontraban familiares, amigos y personal del distrito. Las actuaciones finales —una por la mañana y otra por la tarde— fueron un homenaje a la inclusión, la colaboración y el crecimiento.
«El auditorio se llenó de risas, aplausos y lágrimas de alegría», afirmó Matt Beltrán, terapeuta ocupacional y director de la producción teatral. «La obra generó un gran sentimiento de orgullo y confianza, ya que los alumnos demostraron su talento y su capacidad de trabajo en equipo».
El personal de la Sierra School de San Diego también quiere expresar su más sincero agradecimiento a la Fundación Nacional para la Investigación del Autismo (NFAR) por su generosa subvención destinada a la producción de «Aladdin», que permitió al equipo adquirir una mesa de mezclas y micrófonos que marcaron una gran diferencia en la representación.
«Gracias a este equipo, las voces de nuestros alumnos se escucharon con claridad entre todo el público, lo que les permitió expresar plenamente el fruto de su esfuerzo. Para nuestros alumnos con autismo, esto fue especialmente significativo; contar con un sistema de sonido fiable les dio confianza y garantizó que sus voces fueran escuchadas y valoradas. Estamos enormemente agradecidos por el apoyo de NFAR y por su compromiso con la creación de oportunidades para que las personas con autismo puedan brillar», afirmó Beltrán.



