Los animales de terapia aportan tranquilidad en la New Hope Academy

En la NewHope Academy de Arlington Heights, el apoyo a los alumnos puede adoptar muchas formas. A veces, tiene pelaje, orejas caídas o escamas.
Cómo ayudan los animales de terapia a los estudiantes
A lo largo de la jornada escolar, los alumnos del centro terapéutico diurno interactúan con Fenway, el perro de terapia del centro; Emmy, una conejita de terapia; y Niles, un dragón barbudo que se ha convertido en uno de los favoritos del campus. Cada animal desempeña un papel diferente a la hora de ayudar a los alumnos a regular sus emociones, mantener la atención y desarrollar habilidades importantes para la vida.
Para los alumnos que se enfrentan a la ansiedad, a problemas de regulación emocional o a dificultades en el entorno escolar tradicional, estas interacciones pueden crear momentos de calma y conexión que les ayuden a recargar pilas y a volver a concentrarse.
Fenway, el perro de terapia
Fenway forma parte de la jornada escolar de diversas maneras. Los alumnos pueden pasar tiempo con ella durante las sesiones de orientación, los descansos para regular las emociones o los momentos de transición que les resultan especialmente estresantes. Algunos alumnos pasean con ella, mientras que otros simplemente se sientan a su lado en busca de consuelo y apoyo.
Emmy, la conejita terapéutica
Emmy ofrece una forma de interacción más tranquila. Este conejito terapéutico proporciona a los alumnos una experiencia sensorial de baja estimulación durante los descansos de regulación supervisados. Los alumnos pueden acariciar, coger en brazos u observar en silencio a Emmy para relajarse y recuperar la calma.
Niles, el dragón barbudo
Niles, el dragón barbudo de la escuela, ofrece a los alumnos una oportunidad práctica para desarrollar su sentido de la responsabilidad y la constancia. Los alumnos ayudan a alimentarlo, a limpiar su recinto y a realizar las rutinas de cuidado bajo la supervisión del personal.
«Estas interacciones pueden parecer sencillas, pero pueden tener un impacto real en el día a día de un alumno», afirmó Nicole Davenport, directora regional. «Para muchos de nuestros alumnos, los animales pueden crear vínculos de una forma que las intervenciones tradicionales a veces no logran».
El personal afirma que los animales ayudan a los alumnos a ganar confianza, a mejorar sus habilidades comunicativas y a relacionarse con mayor naturalidad con sus compañeros y con los adultos. Además, los animales contribuyen a crear rutinas positivas y a motivar a los alumnos a lo largo de la jornada escolar.








