El avance conductual de Braeden

El viaje de Braeden con la High Road School del condado de Anne Arundel
Cuando Braeden llegó a la Escuela High Road del condado de Anne Arundel como alumno de preescolar en 2014, el personal sabía que tenía un reto por delante. Braeden, que se encuentra en el espectro autista, demostró inmediatamente comportamientos autolesivos, rabietas, agresividad y destrucción de la propiedad. Su madre, Brittani, describió el impacto en su familia como "difícil de comer y difícil de socializar." Las habilidades comunicativas de Braeden eran extremadamente limitadas, e incluso las pequeñas alteraciones de la rutina desencadenaban crisis. Todos sabían que algo tenía que cambiar.
Ensayo y error
Durante el primer año de Braeden, el personal se centró en comprender sus necesidades y cómo funcionaba. Probaron varias estrategias: pizarras con fichas, asientos preferentes, incorporación de sus intereses a las clases, descansos sensoriales frecuentes y uso de la sala sensorial en lugar del aula. Algunos métodos funcionaron, otros no, pero el personal siguió y adaptó cuidadosamente sus técnicas para encontrar lo que más ayudaba a Braeden.
Averiguar cosas
En el segundo año de Braeden, se había establecido una sólida relación entre él y el personal. Sin embargo, seguía mostrando comportamientos agresivos y crisis nerviosas. Mediante un análisis detallado de sus acciones en la escuela y en casa, el equipo elaboró una tabla visual de comportamiento en el aula. Esta tabla se enviaba a casa a diario, lo que permitía a Braeden obtener recompensas por comportamientos positivos tanto en casa como en el colegio. El personal también creó y ajustó un plan de comportamiento personalizado para Braeden según fuera necesario.
La comunicación y el trabajo en equipo son fundamentales
Durante los nueve años que Braeden pasó en la High Road School del condado de Anne Arundel, el personal mantuvo una comunicación constante con su madre, Brittani. Esta colaboración fue crucial para su progreso. "El mayor beneficio es trabajar en equipo", dice Brittani. "Siempre estamos comunicándonos y ayudándonos mutuamente a averiguar qué funciona mejor para Braeden".
Brittani destacó el cuidado personal que recibió Braeden: "La Sra. Tara y muchos otros miembros del personal se preocupaban de verdad por Braeden. Trabajaron con él a su propio ritmo y se ganaron su plena confianza. Se centraron en lo que funcionaba para Braeden como individuo, no sólo en estrategias para el autismo en general."
Un nuevo Braeden
Gracias a la colaboración del personal del colegio y de Brittani, Braeden se ha transformado. Ahora es un alumno A/B y tiene muchas menos crisis. Sus habilidades comunicativas han mejorado mucho, ha desarrollado nuevos intereses y su socialización ha aumentado.
El personal de High Road School atribuye el éxito de Braeden a:
- La relación construida entre Braeden, su familia y el personal.
- Comprender y atender sus necesidades específicas.
- Crear y ajustar con frecuencia planes de comportamiento personalizados.
- Colaboración entre Braeden, sus profesores, los trabajadores sociales y Brittani.
Brittani anima a otros padres en situaciones similares a considerar el enfoque que ella y Braeden adoptaron: "Esto es lo mejor que nos ha pasado nunca. El personal de aquí va más allá para asegurarse de que tu hijo recibe exactamente lo que necesita".
"Han trabajado paso a paso para ver qué ayuda a Braeden... no sólo qué ayuda al autismo, sino qué ayuda al propio Braeden".
- Brittani, mamá de Braeden

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